Ni siquiera la pantalla de tu PlayStation está a salvo de los anuncios en las Smart TV
Imagina conectar tu consola de videojuegos a esa enorme Smart TV OLED que compraste específicamente para jugar, sentarte a sumergirte en un mundo alejado de la realidad, iniciar sesión en tu cuenta de PlayStation... y encontrarte con un anuncio de pizza o de un refrigerador apareciendo en una esquina de la pantalla. No dentro de una aplicación de streaming ni de un menú, sino directamente sobre la entrada HDMI conectada a tu consola. No puedes cerrarlo de inmediato y, la última vez que usaste la TV, ¡ni siquiera estaba ahí!
Por frustrante que parezca, esta se está convirtiendo cada vez más en la realidad de las Smart TV premium modernas.
Qué pasó
Este escenario ocurrió recientemente con el propietario de una TV OLED de LG, quien compartió una captura de pantalla en Reddit mostrando un banner promocional apareciendo en la esquina inferior izquierda de la pantalla durante la secuencia de inicio de una PlayStation 5. El anuncio, que promocionaba “pizzas y favoritos para una noche de películas”, aparecía directamente sobre la imagen de la consola transmitida por HDMI, y no dentro de la interfaz de la Smart TV de LG. Según el usuario, el banner comenzó a aparecer únicamente después de una actualización reciente de firmware.

Además, el incidente no parece haber sido un caso aislado. Por las mismas fechas, otro propietario de una LG OLED publicó en Reddit una queja sobre “anuncios emergentes para hacer pedidos en Instacart” que aparecían en su TV de 1.500 dólares mientras usaba una PS5. El usuario explicó que ya había desactivado las funciones publicitarias en la configuración cuando compró la TV, pero que los anuncios aparentemente regresaron más tarde.
“Tuve que buscar en la configuración para desactivarlo, o al menos pensé que lo había hecho. Encendí la TV, inicié mi PS5 y apareció otro anuncio. Compras una TV insignia y te llenan de anuncios. Increíble. No volveré a comprar LG y, si todos los fabricantes están haciendo esto, simplemente no compraré una TV. Estoy furioso”.
Otro comentarista en la misma discusión describió una experiencia casi idéntica, afirmando que había desactivado todos los anuncios tan pronto como compró la TV, solo para encontrarse más adelante con otro anuncio promocional mientras utilizaba su consola:
“Ayer la encendí junto con mi PS5 y apareció algún tipo de anuncio en la parte inferior de la pantalla... Me molestó muchísimo”.
Por qué parece especialmente injusto
Lo que diferencia este caso del habitual desorden publicitario de las Smart TV es el lugar donde aparece el anuncio. No se trata de un anuncio dentro de Netflix, YouTube o la pantalla de inicio de LG. Se está superponiendo sobre contenido proveniente de un dispositivo externo por el que el usuario ya pagó.
Ya nos hemos acostumbrado a tolerar anuncios y recomendaciones dentro de aplicaciones de streaming y menús de Smart TV, pero la publicidad superpuesta a la entrada de una consola resulta considerablemente más invasiva. En ese momento ya no estás interactuando con la plataforma de LG ni con un servicio de streaming: simplemente estás usando tu PlayStation. Precisamente eso es lo que hace que toda la situación resulte tan intrusiva y, en cierto modo, deprimente.
Otro aspecto especialmente frustrante es que estos cambios aparentemente llegaron a través de una actualización de firmware, lo que significa que los propietarios no compraron la TV en ese estado. Adquirieron un producto y, con el tiempo, las actualizaciones de software lo transformaron silenciosamente —o más bien lo degradaron— en algo completamente distinto.
Una TV premium ya no se comporta como un producto estático que pertenece por completo a la persona que lo compró, sino cada vez más como una plataforma publicitaria controlada de forma remota, cuyo comportamiento, funciones y nivel de intrusión pueden modificarse a discreción del fabricante mucho tiempo después de que la compra haya sido realizada.
Cruzando la línea
El problema no es simplemente que existan anuncios en las Smart TV. Esa batalla se perdió hace años. Las pantallas de inicio llenas de contenido patrocinado, los avances que se reproducen automáticamente, las recomendaciones y las promociones de servicios de streaming ya se han convertido en algo habitual en la mayoría de las plataformas de TV.
El problema es que los fabricantes han dejado de limitar la publicidad a sus propios ecosistemas de software.
Mostrar anuncios sobre las entradas HDMI cambia fundamentalmente la relación entre el usuario y el dispositivo. Si alguien está utilizando una PlayStation, Xbox, Apple TV, reproductor Blu-ray o PC, la televisión debería funcionar como una pantalla, no como una capa publicitaria activa colocada entre el usuario y su propio hardware.
Al menos eso es lo que todavía parece intuitivamente correcto, aunque los límites de lo que se considera “aceptable” en las Smart TV se han ido deteriorando gradualmente durante años.
Pero, en cierto modo, ya veíamos venir esto. Hace algunos años escribimos sobre una patente registrada por Roku que describía una tecnología capaz de mostrar anuncios sobre dispositivos conectados por HDMI, incluidas consolas de videojuegos, dispositivos de streaming y reproductores multimedia.
El sistema descrito en la patente permitiría que la televisión detectara pausas o determinados momentos durante la reproducción de contenido externo e insertara temporalmente anuncios directamente en la pantalla, incluso cuando el usuario no estuviera interactuando con el software de Roku.
En aquel momento, muchas personas lo descartaron como otra patente especulativa más, pero reflejaba una dirección mucho más amplia hacia la que la industria de las Smart TV se ha estado moviendo durante años: convertir cualquier superficie posible —incluidas las entradas HDMI tradicionalmente consideradas libres de interferencias— en espacios publicitarios monetizables.
Lo que está ocurriendo ahora en las televisiones de LG demuestra que ese futuro ya no es hipotético.
LG como uno de los pioneros en convertir los televisores en plataformas publicitarias
Esto no ocurrió de la noche a la mañana. LG lleva años ampliando de forma constante sus sistemas de publicidad y monetización de audiencia dentro de su ecosistema de Smart TV.
En 2021, se informó de que las televisiones OLED de LG comenzaron a reproducir automáticamente anuncios en video con sonido dentro de la tienda de aplicaciones de la compañía mientras los usuarios simplemente actualizaban aplicaciones. En aquel momento, la experiencia fue considerada sorprendentemente agresiva incluso para los estándares de las Smart TV.
En 2024 surgieron informes de que algunas televisiones LG comenzaron a mostrar anuncios durante el modo de protector de pantalla cuando permanecían inactivas. Más recientemente, LG fue aún más lejos al integrar tecnologías publicitarias impulsadas por IA capaces de analizar el comportamiento de los espectadores y su nivel de implicación emocional para personalizar los anuncios.
La idea de que una televisión no solo supervise lo que las personas ven, sino que también intente inferir cómo reaccionan emocionalmente al contenido para mostrar publicidad más eficaz, lleva a las Smart TV a un terreno que se parece menos a la electrónica de consumo y más a una infraestructura de vigilancia invasiva instalada directamente en la sala de estar.
Las iniciativas de LG en la industria publicitaria reflejan un cambio mucho más amplio que se ha producido en el sector durante la última década. Los fabricantes de televisores dejaron de considerar el software de las Smart TV como una característica secundaria y comenzaron a verlo como un negocio publicitario a largo plazo. Roku se convirtió en uno de los ejemplos más claros de esta transición, posicionándose abiertamente como una empresa publicitaria basada en datos de interacción televisiva. Samsung, Vizio, Amazon, Google TV y LG siguieron caminos similares.
Independientemente de lo que afirmen estas compañías, el verdadero valor a largo plazo para ellas proviene cada vez más de recopilar datos de comportamiento, mostrar anuncios, medir la interacción y monetizar a los espectadores mucho después de que el televisor salga de la tienda.
Algunos fabricantes ya ni siquiera intentan ocultar este cambio. En 2023, una empresa llamada Telly comenzó a ofrecer televisores 4K de 55 pulgadas “gratuitos”, construidos completamente en torno a la publicidad constante y la recopilación de datos, con una segunda pantalla integrada dedicada permanentemente a noticias, contenido patrocinado y anuncios.
Al menos en ese caso, la contraprestación es explícita desde el principio. Aun así, muchas personas esperan de forma inconsciente que los productos premium estén de alguna manera exentos de estas prácticas. Aunque la monetización agresiva en dispositivos económicos pueda parecer aceptable para algunos, casi nadie espera que una televisión OLED insignia que cuesta más de 1.000 dólares se comporte como una valla publicitaria digital que se convierte cada vez más en una máquina expendedora de anuncios después de la compra.
Qué impulsa los anuncios en las Smart TV
La razón por la que las Smart TV pueden hacer todo esto está directamente relacionada con la cantidad de datos que recopilan sobre los usuarios y sus hábitos de visualización. Las Smart TV modernas dependen en gran medida de una tecnología llamada Reconocimiento Automático de Contenido (Automatic Content Recognition o ACR).
Este sistema permite que los televisores identifiquen y analicen el contenido que aparece en la pantalla independientemente de su origen: aplicaciones de streaming, decodificadores, televisión en directo, reproductores multimedia e incluso dispositivos conectados mediante HDMI.
Según la propia política de privacidad de LG, la compañía puede recopilar:
- Información sobre los canales y programas vistos
- Servicios de streaming y aplicaciones utilizadas
- Tiempo de visualización
- Acciones de reproducción, como reproducir, pausar, detener y hacer clic
- Métodos de entrada, incluidos los dispositivos HDMI
- Información relacionada con consolas de videojuegos y reproductores multimedia
- Datos sobre la exposición a anuncios
- Activaciones y cancelaciones de suscripciones
- Interacciones mediante comandos de voz
- Identificadores de dispositivos y análisis de comportamiento
LG afirma explícitamente que su tecnología ACR puede identificar contenido “independientemente de la fuente”, incluidas consolas de videojuegos, decodificadores y dispositivos multimedia externos conectados mediante HDMI.

Su división publicitaria, LG Ad Solutions, promociona abiertamente esta capacidad entre los anunciantes. La compañía ofrece segmentación basada en el comportamiento de los jugadores, el uso de aplicaciones, los hábitos de visualización, las preferencias de streaming, la actividad relacionada con suscripciones e incluso la exposición a anuncios específicos.
Entre las categorías de segmentación promovidas por LG se encuentran:
- Jugadores que utilizan consolas y plataformas específicas
- Espectadores de determinados servicios de streaming y géneros de contenido
- Usuarios expuestos a anuncios de la competencia
- Personas que ven mucha o poca televisión
- Activaciones y cancelaciones de suscripciones
- Segmentación regional y basada en la ubicación
LG describe esta información como “datos determinísticos de audiencia” recopilados “a nivel de pantalla”.

En resumen, esta recopilación incesante de datos detallados es lo que hace que las Smart TV modernas sean fundamentalmente diferentes de los televisores antiguos. Ya no son pantallas pasivas. Son plataformas conectadas de análisis de datos que recopilan constantemente información sobre el comportamiento de los usuarios para optimizar la publicidad, las recomendaciones y la segmentación de audiencias.
Cómo deshacerse de los anuncios en las Smart TV
La forma más eficaz de limitar los anuncios, el rastreo y las promociones no deseadas en las Smart TV es desconectarlas completamente de Internet y utilizarlas únicamente como pantallas junto con dispositivos externos como Apple TV, Chromecast, consolas de videojuegos o dispositivos de streaming.
Sin acceso a Internet, la televisión pierde gran parte de su capacidad para descargar nuevos módulos publicitarios, obtener contenido promocional, transmitir datos analíticos e introducir silenciosamente nuevas funciones mediante actualizaciones de firmware. Por supuesto, esto también implica una gran concesión y, en cierto modo, anula el propósito principal de comprar una televisión “inteligente”.
Si deseas mantener la televisión conectada, todavía puedes intentar desactivar manualmente algunas de las funciones de publicidad y recomendaciones de LG. En los televisores de la marca, esto suele hacerse accediendo a Configuración → General → Sistema → Configuración adicional → Configuración de Inicio y desactivando opciones como “Promoción de Inicio” y “Recomendaciones de contenido”.
El problema es que las actualizaciones de firmware han sido acusadas repetidamente de volver a activar sistemas promocionales o de introducir silenciosamente nuevos comportamientos publicitarios más adelante. También conviene recordar que, incluso con el ACR desactivado, tu Smart TV seguirá pudiendo recopilar ciertos datos sobre ti, incluida potencialmente información sobre tu ubicación y las aplicaciones que utilizas.
Otra opción es bloquear anuncios y rastreadores a nivel de red cambiando el servidor DNS de la televisión. Como los televisores LG utilizan WebOS, los usuarios no pueden simplemente instalar aplicaciones tradicionales de bloqueo de anuncios o extensiones de navegador directamente en el dispositivo, lo que convierte al filtrado DNS en una de las pocas formas prácticas de limitar los anuncios en la TV.
El filtrado DNS funciona impidiendo que la televisión se conecte a dominios conocidos de publicidad, análisis de datos, telemetría y rastreo.
Sin embargo, no es una solución perfecta. Algunos anuncios y elementos promocionales pueden estar integrados directamente en el software de la televisión y seguir apareciendo incluso sin contactar con servidores externos. Además, el filtrado DNS no puede bloquear anuncios distribuidos a través de los mismos dominios utilizados por servicios o aplicaciones legítimos de la televisión, ya que bloquear esos dominios también provocaría que dichos servicios dejaran de funcionar.
Servicios como AdGuard DNS permiten aplicar este tipo de filtrado simplemente cambiando el servidor DNS de la televisión. Quienes deseen tener un mayor control también pueden utilizar AdGuard DNS Privado o herramientas como AdGuard Home y Pi-hole para configurar su propio servidor DNS privado, con filtrado personalizado, análisis, listas de bloqueo y reglas específicas para Smart TV y otros dispositivos conectados.








